Página sobre el Phodopus Campbelli (hamster ruso de Campbell), el Phodopus sungorus (hamster ruso) y Phodopus Roborovskii (hamster de Roborovski).

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Aspectos generales

 

  • Sobre la salud y las enfermedades del hámster
  • Antibióticos
  • Botiquín
  • Revisiones
  • Urgencias
  • Visitando al veterinario
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    Sobre la salud y las enfermedades del hámster

    El hámster, como animal que es, está expuesto a múltiples enfermedades. Ser tan pequeño no hace que se reduzcan las mismas o que sean menos importantes. Al revés, el pequeño tamaño del hámster es un problema para tratar muchas de ellas. Sin embargo no nos debe engañar su pequeño tamaño y frágil aspecto: los hámsters son animales muy resistentes, que sólo muestran síntomas de enfermedad cuando las cosas están realmente mal, y que presentan un grado de adaptación ante las adversidades asombroso. Su rápido metabolismo también hace que las recuperaciones sean rápidas, o que las enfermedades mortales no se conviertan en interminables agonías.

    Las causas que pueden provocar enfermedades en el hámster son múltiples: alimentación mala y poco variada (exceso de pipas principalmente), lecho de mala calidad o inadecuado (poca absorción o problemas respiratorios), jaula inapropiada (por tamaño, por poca ventilación), mala situación de la misma (expuesta al sol, a corrientes de aire, a ruidos, etc.), etc. Además, los hámsters son muy sensibles al estrés, por lo que hay que evitar cualquier situación que pueda causarlo, ha de tener un hogar cómodo y una alimentación adecuada, su tiempo de descanso y su intimidad, un hámster no es un juguete.

    Nadie conoce a su hámster como su dueño, y nadie sabrá ver los síntomas de una enfermedad tan rápido como él. A la menor duda, debemos consultar con un especialista, o al menos dejarnos un mensaje en el foro donde gente con experiencia podrá orientarnos.

     

    Antibióticos

    Los hámsters son muy sensibles a ciertos antibióticos. Por esta razón solo han de estar prescritos por un veterinario especialista en animales exóticos, pues de lo contrario el riesgo de suministrarle un antibiótico dañino es alto.

    Antibióticos que no deben ser suministrados a un hámster:

  • Cefalosporinas (cefoxitina, cefalexina)
  • Cloranfenicol
  • Dihidroestreptomicina
  • Eritromicina
  • Estreptomicina
  • Gentamicina
  • Lincosamidas (lincomicina, clindamicina)
  • Penicilinas (amoxicilina, ampicilina, carbenicilina)
  • Tetraciclina
  • Vancomicina
  • Estos antibióticos dañan la flora intestinal del hámster, causando que ciertas bacterias se multipliquen en proporciones anormalmente grandes, produciendo sustancias químicas dañinas que pueden tener efectos mortales. Otros antibióticos son directamente tóxicos. En el caso de que se suministre alguno de estos antibióticos, darle al hámster yogur natural le ayudará a recuperar el equilibrio en su flora intestinal.

     

    Botiquín

    Tener un botiquín para nuestros hámsters es fácil, nos ocupará poco sitio y en el caso de que el hámster resulte herido agradeceremos tener todo a mano y listo. Un botiquín básico puede contener lo siguiente:

  • Dirección y teléfono de al menos un par de veterinarios especializados en animales exóticos. (Ver Visitando al veterinario).
  • Gasas.
  • Tijeras de punta redondeada.
  • Cortaúñas.
  • Jeringuilla para alimentación.
  • Toallitas de limpieza.
  • Cojín o lámpara de calor, si no disponemos de ellos una botella con agua caliente puede valer.
  • Tiritas (por si el hámster nos muerde).
  • Jabón con glicerina (jabón lagarto por ejemplo).
  • Antiséptico (iodo -betadine por ejemplo-).
  • Rehidratante (Pedialyte, Lytren, etc.).
  • Suero salino (o manzanilla).
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    Revisiones

    Es importante conocer el estado físico en el que se encuentra un hámster. Su dueño, que suele jugar con él, será quien antes note un cambio que pueda ser síntoma de alguna enfermedad. Para que no se nos escape ningún detalle, podemos seguir unas pautas de revisión durante esos juegos, no nos llevaran más de un par de minutos y nos puede ahorrar muchos disgustos:

    Durante el juego diario podemos comprobar:

  • Aspecto general: revisar si presenta buen aspecto, no tiene olores raros ni ha cambiado su comportamiento.
  • Partes del cuerpo: pelo (calvas, aspecto sucio, piel irritada, etc.), trasero (humedad, suciedad, etc.), extremidades (uñas, etc.), ojos (irritaciones, suciedad, etc.), nariz (respiración dificultosa, etc.), oídos, abazones (llenado constante, etc.), dientes, etc.
  • Jaula: revisar los excrementos, restos de alimentos, agua (revisar que el bebedero funcione), colocación y funcionamiento de los accesorios de la jaula, etc..
  • Cualquier cambio que se presente puede ser un indicio de enfermedad o riesgo de la misma, aunque también pueden ser cambios estacionales, relacionados con el celo, con la edad, etc.
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    Urgencias

    Si hemos seguido los pasos dados en Botiquín y Visitando al veterinario estaremos preparados para una posible urgencia. Es muy importante conservar la calma.

    Lo primero que tendremos que hacer será aislar al hámster en un transportín o en una caja de plástico, con un sustrato de papel de cocina y sin juguetes.

    Seguidamente, deberemos llamar al veterinario, para que nos diga cuando podemos acudir. Si no hay posibilidad de hacerlo inmediatamente y el hámster está en estado grave podemos intentar aplicar provisionalmente alguna de las soluciones propuestas en esta página.

    Durante el tiempo que transcurra hasta la visita al veterinario deberemos estar pendientes de la salud del hámster, procurando suplir todas sus necesidades. También podemos pasarnos por el foro, donde la experiencia de otra gente seguramente nos ayude, por lo menos a conocer la situación de nuestro hámster.

     

    Visitando al veterinario

    Puesto que es previsible que alguna vez tengamos que acudir con nuestro hámster al veterinario, es aconsejable estar preparado para dicha visita.

    En primer lugar, la mayor parte de veterinarios que podamos encontrar no podrán tratar a nuestro hámster con garantías, es necesario llevarlo a un veterinario especializado en animales exóticos. Puesto que estos veterinarios en muchas ocasiones no son fáciles de localizar, es necesario que desde el mismo momento en que el hámster llega a nuestras manos tengamos la dirección y teléfono de uno de ellos (mejor sería de al menos dos por si en el momento en que lo necesitamos uno no estuviera disponible o quisiéramos una segunda opinión). De este modo, en caso de emergencia no perderemos el tiempo y podremos acudir rápidamente a la consulta. Para encontrar un veterinario especialista en animales exóticos puedes utilizar las paginas amarillas, preguntar en tiendas de animales o al colegio de veterinarios de tu provincia.

    En segundo lugar, hay que lo que ahora nos parece fácil y simple no lo será en el momento en el que el hámster este enfermo y nosotros asustados por su enfermedad. Por ello, y para optimizar nuestra visita al veterinario, será bueno recopilar cuanta información podamos, porque lo que es obvio para nosotros puede resultar revelador al veterinario. Una lista como la siguiente puede ayudar en gran medida al diagnóstico por parte del veterinario:

  • Datos del hámster: edad aproximada, lugar de adquisición, tiempo que ha permanecido contigo, historial de enfermedades, posibilidad de que una hembra este preñada, etc.
  • Datos de la enfermedad del hámster: síntomas que muestra o que ha mostrado, duración de los síntomas y orden de aparición de los mismos, anomalías en los excrementos y en la orina.
  • Datos del entorno del hámster: dieta, lecho, jaula y lugar en el que esta se encuentra, compañía de otros hámsters u otros animales, etc.
  • Otros datos: pensar en si ha habido algún cambio que haya afectado al hámster (dieta, jaula, nuevos animales); también podemos comentarle al veterinario cual creemos que pueda ser la causa de la enfermedad, y si provisionalmente hemos hecho algo para curarlo; si podemos acudir con la jaula al veterinario será igualmente de ayuda para el diagnóstico.
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